jueves, 24 de diciembre de 2015

MARAVILLAS DEL UNIVERSO



Algunas noches en las que me cuesta dormir y miro por la ventana, desde mi cama puedo ver una estrella. Muchas veces me he preguntado cómo se llamaría, pero hasta ayer mismo no me decidí a averiguarlo. Capella, ese es el nombre de la estrella, nunca la había escuchado antes y fue curioso descubrir que lo que yo creía una simple estrella luminosa y brillante, se trataba en realidad de un sistema estelar formado por cuatro estrellas. Y es que el cielo esconde mucha más misterios y belleza de la que a simple vista, uno pueda llegar a imaginar.

Sistema estelar Capella en relación al tamaño del Sol.

El universo es un lugar asombroso, donde cada uno de los cuerpos que lo forman, sin importar su tamaño o situación, desde el más sencillo de los átomo a los grandes agujeros negro del centro de las galaxias, son como bailarines de una compañía de danza que ejecutan obedientes su papel en la función. Realizando una gigantesca e intrincada coreografía, donde las leyes de la física son los escritores, dictando cada uno de los movimientos del baile infinito que es el espacio tiempo.

Recreación del movimiento de una galaxia espiral.
  
Donde estrellas, planetas y satélites son hermosos lienzos, que cada vez que podemos observar con la suficiente cercanía, nos descubren maravillosos cuadros de infinitos colores e increíbles esculturas de inimaginables formas, que son siempre obras inacabadas en constante evolución. En ocasiones siempre cambiantes, en ocasiones inmutables durante siglos, pero siempre únicos e irrepetibles.



Superficie del satelite joviano Europa

El universo que es tan grande, que la luz,  que viaja miles de veces más rápido que cualquier cosa que el ser humano pueda llegar a crear, tarda miles de millones de años en recorrerlo. Aun así, en ocasiones, nos permite descubrir parte de sus secretos, tan increíbles como que existen estrellas, de tan solo unos kilómetros de diámetro, pero cuya densidades son tan alta y su materia está tan concentrada, que una pequeña parte, de apenas el tamaño de un terrón de azúcar, contiene una masa similar a la de toda la raza humana junta.


Recreación del tamaño de una estrella de neutrones en relación a Vancouver.

Pensar que cada átomo de carbono que hay en un diamante, en la mina de un lápiz o en nuestro cuerpo y en el de toda la vida que conocemos, se formó algún día en el corazón de una gran estrella, me hace estremecer. Estrella que una vez acabada su vida, explotó violentamente en uno de los eventos más destructivos y energéticos del universo, liberando en unas horas más energía que la del Sol en toda su existencia y esparciendo a su muerte, los elementos que hacen posible la belleza del diamante que un enamorado entrega a su pareja, la punta del lápiz con la que un niño escribe por primera vez su nombre y la de otra de las grandes maravillas, la vida.

Estrella masiva                                            Super nova                                             Nebulosa estelar

Estos solo son unos pequeños ejemplos de lo que el universo, del que apenas contemplamos y conocemos una ínfima parte, esconde. La Tierra no es más que un grano de arena en una inmensa playa, y nosotros habitantes de ese minúsculo trozo de tierra, con todos nuestros avances, tratamos de averiguar qué está ocurriendo en otro grano del otro lado de la playa. A pesar de todos nuestros esfuerzos, que nos descubren nueva maravillas a cada paso que nunca antes hubiéramos llegado a imaginar, seguramente nunca lleguemos a sondear más que una pequeña parte de él.
 
Recreación del universo.

A mi me gusta mirar una parte vacía del cielo, donde parece que no hay nada, pero en el que gracias al famoso telescopio espacial Hubble, hoy sabemos que existen cientos de galaxias y millones de estrellas miremos hacia donde miremos. Y mientras contemplo esa negrura, pensar que ahí, exactamente en ese punto, existe una estrella tan lejana, que no podemos percibir su luz. Y en esa estrella que pertenece a una galaxia hoy desconocida y que se encuentra a miles de millones de años luz, gira un planeta donde al igual que en el nuestro se ha desarrollado la vida, dándose las condiciones para que perdure lo suficiente en el tiempo, para que alguna de ellas, haya podido tomar conciencia de sí misma. Y en ese preciso instante, en el mismo momento que yo contemplo esa porción negra y aparentemente vacía del cielo, en ese otro invisible planeta, uno de sus habitantes está mirando hacia aquí, cruzándose nuestras miradas y pensamientos en el insondable y casi infinito espacio tiempo.

Imagen tomada por telescopio espacial Hubble de una parte del cielo aparentemente vacia.



Si os gusta la astronomía, queréis estar informados sobre el tema, leer y aprender cosas fascinantes os recomiendo estos tres blog, que son mis blog de referencia en astrofísica.

http://milesdemillones.com/
http://danielmarin.naukas.com/
http://oceanoestelar.blogspot.com.es/

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